Una vez definido el plan de negocios, se escogerá la forma jurídica más apropiada para la empresa.
Dentro de las formas jurídicas nos encontramos con dos grandes grupos:
- Empresas sin personalidad jurídica: Empresario Individual o Autónomo, Comunidades de Bienes y Sociedades Civiles.
- Empresas con personalidad jurídica: Sociedades Mercantiles y Sociedades Mercantiles Especiales.
Cada forma jurídica tiene aparejada una serie de ventajas e inconvenientes. La elección de una forma u otra dependerá de cuál sea la que mejor se adapte al proyecto y de cuáles sean los intereses del emprendedor.
Mediante un gráfico te mostraremos los distintos tipos de formas jurídicas existentes en el ordenamiento español. Pulsando en las distintas formas aparece la definición y la legislación aplicable para cada una de ellas. Pulsando en las distintas personalidades se muestran los cuadros comparativos de las distintas formas jurídicas comparando sus principales aspectos (denominación, número de socios necesarios, responsabilidad, etc.).
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